En el documento fechado el 8 de febrero de 2026, el Arzobispado de Corrientes expresó que la Iglesia “cuida con especial solicitud la celebración de los sacramentos” y recordó que el matrimonio cristiano, en cuanto sacramento, requiere el cumplimiento de condiciones esenciales para su validez y licitud.
Asimismo, advirtieron que “la omisión de estas condiciones no solo desvirtúa el significado profundo del sacramento, sino que también puede generar confusión en la comunidad de los fieles”.
El comunicado señala que el Arzobispo, realizadas las consultas, procederá conforme al Derecho Canónico, “actuando de oficio, con las advertencias convenientes y medidas canónicas disciplinarias formales que pudieran corresponder”.
Posición institucional
Desde la sede eclesiástica remarcaron que no recibieron la documentación requerida para el tratamiento de estos casos. Además, reafirmaron su compromiso con “una Iglesia que acoge, acompaña y camina junto a las personas, siempre en fidelidad al Evangelio, a la doctrina de la Iglesia y al orden jurídico”.