El expresidente de Estados Unidos cuestionó a países europeos por no acompañar acciones en el estratégico paso y los instó a “defender sus intereses”.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a lanzar duras críticas contra países de la OTAN por no haber respaldado a Washington en el conflicto en el Estrecho de Ormuz.
A través de sus redes sociales, el dirigente republicano cuestionó la falta de apoyo de aliados europeos en medio de la tensión con Irán y sostuvo que esas naciones deberían asumir un rol más activo en la defensa de sus propios intereses.
En sus declaraciones, Trump apuntó especialmente contra países que enfrentan dificultades en el suministro de combustible debido al bloqueo en el paso marítimo, una vía clave para el transporte de petróleo a nivel global. En ese contexto, sugirió que compren crudo a Estados Unidos y que se involucren directamente en la reapertura del corredor.
El exmandatario también cuestionó decisiones puntuales de aliados como Francia y el Reino Unido, a quienes reprochó no haber colaborado en acciones vinculadas al conflicto. Además, lanzó un mensaje contundente: aseguró que Estados Unidos no intervendrá automáticamente en el futuro si no recibe respaldo.
Las declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, donde el control del Estrecho de Ormuz resulta estratégico para el comercio energético mundial.
Con este posicionamiento, Trump refuerza su línea crítica hacia los aliados tradicionales de Washington y reaviva el debate sobre el rol de Estados Unidos en los conflictos internacionales y el alcance de los compromisos dentro de la OTAN.
La NASA difundió la primera imagen completa del planeta tomada por una tripulación rumbo a la Luna en más de 50 años. Se distinguen luces de Buenos Aires y otras regiones del país.
Se reportó al menos un muerto. Hubo evacuaciones, derrumbes en edificios y se registraron pequeñas olas.
Artemis II despegó con éxito y marca el regreso de vuelos tripulados al entorno lunar tras más de cinco décadas.
El presidente de EE.UU. afirmó que los objetivos militares están cerca de cumplirse y dio un plazo de semanas para alcanzar un acuerdo.
El monarca británico confirmó una visita oficial a Washington para fines de abril y desató cuestionamientos políticos por coincidir con el conflicto en Medio Oriente.